Chat en Línea

Acciones

Instituto Sonorense de Cultura

El péndulo de la totalidad

Hermosillo, Sonora; a 21 de abril de 2024.- Una mujer abre el telón. Ante una oscuridad profunda que inunda el Teatro de la Ciudad de la Casa de la Cultura de Sonora, la luz que se escapa por esa rendija parece dar el anuncio de bienvenida a la inauguración de la 31 edición de la Muestra Nacional de Un Desierto Para la Danza 2024.

Se trata de la obra Oscila de la compañía Margarita Danza aquí, con la dirección de David Barrón y la interpretación de Ana Luisa Beltrán, Carlos García, Perla López y Claudia Landavazo, ésta última encarnando el rol de una especie de narradora científica, voz en off de un documental que habla acerca de la vida en general.

Oscila es una obra compleja que tiene la virtud de hablar de la totalidad, pero también de la particularidad. Dividida en tres actos, en el primero observamos a los tres intérpretes moverse por un escenario dominado por un rectángulo de luz. El espacio escénico se ha acortado. Sobre ese rectángulo creado a nuestra percepción por la luz, lo revisten visuales: Paisajes naturales que se han formado por un proceso orgánico milenario, intercalado a esos páramos naturales, se pueden observar las construcciones hechas por humanos: desde las pirámides de Egipto hasta edificios urbanos. Es un intento de sintetizar y encapsular la historia del tiempo.

Hace su aparición Claudia Landavazo, ataviada en un vestido negro y en tacones. Con una voz monótona empieza un monólogo que tiene como principal protagonista una hoja de papel. Su voz rompe el embrujo del movimiento y salimos del embrujo visual. Habla de numerología, de sistemas, de paradigmas. Los dobleces, la geometría del papel va doblándose y luego desdoblándose. El doblez del largo de la hoja indica algo: El lado izquierdo es la percepción, el lado derecho es la ¡acción!

Los solos de los tres bailarines van reduciéndose en espacios cada vez más finitos. La música acompaña: Del piano a una guitarra minimalista, de una especie de sintetizador calmado a una percusión repetitiva y algo claustrofóbica. Vuelve a salir la mujer en vestido negro y tacones. -una división de cuadros. El 10 significa la totalidad. Está el abandono, la plenitud, la felicidad, la esperanza. Los monólogos corpóreos de los bailarines y sus movimientos parecen discurrir entre la libertad absoluta y movimientos que parecen emular a los de una marioneta que está subyugada por la cruel mano de un destino preconcebido antes de su existencia.

Numerología, física, pensamiento binarista, filosofía de los sistemas. La voz de la mujer, con una entonación meramente descriptiva, parece encarnar aquello de los paradigmas que señaló Thomas Kuhn: somos una cumulación de saberes por las experiencias propias y de los demás, pero el péndulo de la oscilación obliga a romper los paradigmas. Y aquí estamos, observando Oscila

Tras ella, los bailarines siguen encerrados en alguno de los cuadros que ella había nombrado y enunciado previamente. Todos oscilamos en el sistema llamado vida. La experiencia comunitaria de la acción y la percepción nos permite identificarnos con Oscila de Margarita Danza Aquí. Un bello fade out, de corte cinematográfico cierra la obra. La totalidad ha llegado.