Por Josué Barrera
Los datos históricos en cuestión de literatura en el estado de Sonora, se pueden remontar a las crónicas y notas de viaje que realizaron los españoles en el noroeste del país con la intención de evangelizar el territorio recién descubierto. Uno de los personajes claves fue Francisco Eusebio Kino, quien escribió los primeros textos en esta región durante el siglo XVII siendo la crónica el primer género que ve la luz en el estado.
Hasta ahora no hay registro de actividad literaria durante el siglo XVIII. Las antologías que han abarcado la crónica dan un salto entre el padre Kino y los cronistas del siglo XIX.
Recordemos que la primera imprenta en Sonora llegó en 1833 (tres años después de convertirse en entidad federativa). Antes se compartía una imprenta con Sinaloa, ya que estos dos estados formaban uno solo: el Estado de Occidente. Al separarse la imprenta se trasladó a Culiacán y cuando Sonora obtuvo la maquinaria necesaria se instaló en Arizpe (recomiendo el pequeño ensayo “La primera imprenta en Sonora” de Ignacio Lagarda). Es así que este es un punto relevante que puede resolver la cuestión de la poca escritura y publicación hasta el siglo XX.
A partir de la década de los años 30´s del siglo XIX surgieron los primeros periódicos en el estado como El federalista en Ures y El restaurador en Arizpe. A partir de la mitad del siglo XIX aparecieron en los periódicos del estado textos en relación a eventos culturales, como obras de teatro y de creación literaria como poesía y relatos. El género que dominó fue la poesía. Su temática no se alejaba de cuestiones patrióticas y del romanticismo de la época. Guadalupe Aldaco, en su estudio “Literatura tradicional, cultura oficial en Sonora (1856-1870)” aborda este periodo con profundidad. Hubo también crónica en donde se relataban los sucesos sin una visión de género literario. La mayoría de las personas que manejaban estos géneros se dedicaban a la política o a la docencia.
Como se ha de suponer, dichos antecedentes no son valiosos a nivel de calidad literaria. Pocas de las obras que se escribieron en el siglo XIX por sonorenses tuvieron relevancia a nivel social y cultural. Se puede suponer entonces que dichas expresiones no fueron más que impulsos personales que aportaron sólo antecedentes históricos.
A finales del siglo XIX y principios del XX aparecieron en el escenario actores literarios que destacaron más que sus contemporáneos como Ramón Corral, Horacio Sobarzo y Aurelio Pérez Peña. Publicaron poco, pero sus textos son valiosos como la entrevista que Corral realizó al indio Cajeme, o la obra de teatro de Pérez Peña acerca del combate en Guaymas de 1854 (por ese motivo sus biografías no se incluyen en el siguiente listado).
La información sobre los siguientes autores, la cual fue tomada en su totalidad de Inventario de voces, antología que coordinó Gerardo Cornejo, es mínima, ya que es difícil conseguir las fuentes de investigación que se requiere para conocer otros aspectos vitales. Los que lograron publicar un libro fueron las personas que estaban vinculadas a las esferas políticas, o aquellos pocos que lo hicieron con su propio dinero. Los demás sólo publicaron en periódicos (como la mayoría de las personas en esta lista).
Leer la obra producida en ese entonces puede resultar interesante para un futuro análisis de por qué en Sonora no se dieron las condiciones necesarias para un óptimo desarrollo cultural, y en especial literario. La función de este listado no es otra más que ser un punto de partida para futuros estudios. Para una lectura de la poesía de esta época, recomiendo el texto ya mencionado de Guadalupe Aldaco y la antología de Gerardo Cornejo.

Adela Arriola
Nació en 1857 en Hermosillo, Sonora, y murió en la misma ciudad en 1900. Era maestra (publicó poesía en 1878).

Brígido Caro
Nació en Álamos, Sonora en 1858 y murió en Los Ángeles, California en 1940. Político. Se dedicó a la actividad teatral como actor y dramaturgo. Escribió el drama Eraclio Bernal. Dirigió algunos periódicos. Desempeñó varios puestos en el Gobierno de Sonora.

Alfredo Díaz Velasco
Nació en Hermosillo, Sonora. Murió en 1906. Fue colaborador en el periódico El eco de Sonora. Participó como actor en algunas obras teatrales.

Francisco Estrella Córdova
Desempeñó diversas funciones públicas en el Gobierno del Estado de Sonora (publicó poesía en 1856).

Hilario S. Gabilondo
Abogado. Minero. Fundó y dirigió en Magdalena un Liceo. Organizó la Negociación Minera Mexicana que adquirió varios de los principales fundos de Cananea. Publicó un libro de poemas: Murmullos vagos (publicó poesía en 1870).

Lucas Pico
Nació en Arizpe, Sonora, en 1842 y murió en 1899 en la mima ciudad. Comerciante. Fue Prefecto de Distrito y Tesorero Municipal de Arizpe. Era redactor del periódico El eco de Arizpe (publicó poesía en 1888).

Fidel S. Pujol
Fue juez en Ures en la década de los noventas del siglo XIX. Era colaborador del periódico El eco del valle de Ures y orador oficial en fiestas cívicas (publicó poesía en 1889).

José G. Obregón
Nació en Álamos, Sonora. Militar y maestro. En 1910 se afilió al partido antireelecionista. Fue prefecto y comandante militar del distrito de Álamos. Murió en 1922.

Enrique Quijada
Nació en Ures, Sonora, en 1857 y murió en la misma ciudad en 1897. Maestro. Director del periódico El eco del valle, que ganó diploma y medalla de honor en la Exposición de París en la década de los ochenta (publicó poesía en 1881).

Joaquín Reyes Zavala
Abogado. Fue director del periódico El eco de Arizpe a fines de la década de los ochenta (publicó poesía en 1888).

Wenceslao Toribio
Maestro. Militar. Combatió en varias ocasiones al partido Gandarista cuando desempeñaba funciones en el gobierno de Ignacio Pesqueira (publicó poesía en 1858).

Bibliografía:
Cornejo, Gerardo -compilador-. Inventario de voces. Visión retrospectiva de la literatura sonorense. Universidad de Sonora. 1992.

Primeras letras y escritores esporádicos
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