Para entender, en su justa dimensión, el contacto de los europeos con los naturales aridoamericanos, es imprescindible comprender el siglo XVI, el más notable en la historia del humanismo, en el cual el espíritu desplegó, con energía, su poderosa actividad, pacífica o belicosa. Sus reformas y revoluciones afloraron en lo religioso, lo político, lo social, lo literario y lo científico. Y, en la coyuntura, el descubrimiento y conquista de espacios geográficos y conglomerados humanos, como en nuestra América, fatalmente cautivos para recibir la simiente de un credo religioso y de un modo de producción de bienes y servicios todavía vigente, en lo esencial.¿Cuál es la larga y sistemática modelación del sacerdote jesuita que predicó en nuestro desierto, el segundo más árido del mundo?. El de Kino y su discípulo Francisco Javier Saeta son el prototipo.

Memorias del Simposio, Kino pasado y futuro
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