EDITORIAL

(2013, No. 7)

El séptimo número de Cuando el río suena… letras lleva es una nueva oportunidad de compartir algunos aspectos del pensamiento y tradiciones de los pueblos originarios en el noroeste de México. Aspectos que dan cuenta del carácter contemporáneo de distintas sociedades que siguen haciendo su mejor esfuerzo por conservar las enseñanzas de sus antepasados y enfrentar los retos de su existencia actual. Iniciamos así con las Reflexiones de distintas voces empeñadas en el conocimiento de lo propio. De esta manera, José Juan Samaniego, miembro de la nación o’odham y participante en el proyecto de creación de una página electrónica para los o’odham nos cuenta sus experiencias de viaje hacia la comunidad de Chuwy Güsk (San Francisquito, Caborca), realizado con motivo de la celebración de las tradicionales fiestas de San Francisco Xavier, como parte del esfuerzo de documentar directamente aspectos de su cultura. También compartimos las reflexiones de Inmaculada Puente, fundadora e integrante de Lutisuc IAP, quien nos habla acerca de la experiencia de promover la creación infantil con identidad, a partir de talleres donde el mundo mágico de los pueblos indígenas es dibujado y coloreado por niños indígenas como una forma de valorar sus culturas. En este año en que se siguen celebrando los treinta años de Culturas Populares en Sonora, damos cabida a las palabras del promotor cultural bilingüe Arturo Morales Blanco, quien por más de treinta años ha trabajado en la conservación y desarrollo de la cultura comcáac / seri.

Desde la Casa Hoeffer, Museo de Culturas Populares e Indígenas, presentamos un breve recuento de lo que fue el cuarto encuentro o’odham y o’ob, mismo que se realizó en Magdalena de Kino, en el marco del XVI Festival Kino, y que tuvo como elemento central el reconocimiento de la presencia de la cultura de los akimel o’odham. La sección Testimonios se convierte ahora en el espacio para la expresión del pensamiento de los pueblos migrantes asentados en Sonora, a través de la reflexión en torno al desarrollo estratégico de los triquis, mixes y mixtecos que trabajan y viven en Sonora.

Queremos dedicar especialmente el presente ejemplar a la memoria del compañero Hilario Valenzuela Yocupicio, promotor cultural bilingüe del pueblo yoreme / mayo, quien desde principios de la década de 1980 trabajó por la conservación de su cultura. Deseamos a sus familiares y compañeros se recuperen de esta gran pérdida. Descanse en paz.

Cuando el río suena… letras lleva #7
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