EDITORIAL

(2016, No. 10)

Nubes nuevas atraviesan el horizonte y con su paso anuncian otros vientos y futuras lluvias. De manera semejante los ríos a veces traen pocas aguas, pero con las lluvias llegan las crecientes y es entonces cuando estos vuelven a correr nuevamente, desbordando a veces su alegría y llevando así, en su cauce, voces de todas las voces, nutrientes de la sierra que bajan y alimentan a los valles, aguas que desembocan en el mar y cumplen de esta forma el mandato de la naturaleza.

Esta nueva edición de Cuando el río suena… letras lleva nos permite compartir la historia de Alejandro Álvarez, un músico pima que, a través de la historia de su violín, nos lleva a conocer algo más de la música de este pueblo que vive entre Sonora y Chihuahua. Los ríos del desierto también guar-
dan sus memorias y de esta manera escuchamos las reflexiones de dos mujeres o’odham que nos hablan del origen de su mundo y del respeto que se debe tener a la naturaleza.

Desde la Casa Hoeffer, sede de la Coordinación de Culturas Populares e Indígenas de Sonora, presentamos también una breve reflexión y memoria de lo que ha significado ayudar a mantener con vida el sendero de los pueblos originarios, en el marco de acción de Culturas Populares, a lo largo de más de treinta años de labores en nuestro estado.

También, cuando los ríos llegan al mar se topan con el maravilloso mundo de los comcáac, que aquí presentamos a través de la leyenda de la muchacha seri y la caguama de los siete filos y mediante una semblanza de una mujer comcáac, integrante del Consejo de Ancianos de esta nación originaria. Estos son algunos de los temas de esta nueva peregrinación por los ríos de la cultura en Sonora. Bienvenidos.

Cuando el río suena… letras lleva #10
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